Comprobar necesidades adultas

Registra el punto de partida y comprueba alimentación aceptada y origen responsable. No deduzcas el estado del acuario por una sola señal. Confirma nombre científico, tamaño adulto, dieta, comportamiento social y zona de nado.

Contrasta después tamaño adulto, agresividad y territorio con las necesidades de los habitantes y con los cambios recientes. Busca un solapamiento real de agua, corriente, territorio y alimentación durante todo el año.

Evaluar compatibilidad y bienestar

Ajusta una variable y evalúa un sistema maduro con cuarentena y plan de mantenimiento antes de seguir. Conserva una referencia para poder comparar. Planifica el grupo completo y observa alimentación, respiración, lesiones, refugio y uso del espacio.

“Resistente” no compensa un acuario inmaduro ni convierte una especie territorial en comunitaria.