Comprobar necesidades adultas
Registra el punto de partida y comprueba respiración, equilibrio, apetito, piel y conducta. No deduzcas el estado del acuario por una sola señal. Confirma nombre científico, tamaño adulto, dieta, comportamiento social y zona de nado.
Contrasta después amonio, nitrito, temperatura y cambios recientes con las necesidades de los habitantes y con los cambios recientes. Busca un solapamiento real de agua, corriente, territorio y alimentación durante todo el año.
Evaluar compatibilidad y bienestar
Ajusta una variable y evalúa aislar riesgos y consultar a profesional acuático ante deterioro antes de seguir. Conserva una referencia para poder comparar. Planifica el grupo completo y observa alimentación, respiración, lesiones, refugio y uso del espacio.
No diagnostiques ni mediques por una sola imagen; tratamientos incorrectos también dañan.