Diagnosticar el estado operativo
Registra el punto de partida y comprueba la continuidad del flujo y del oxígeno. No deduzcas el estado del acuario por una sola señal. Registra tiempos, caudal, ruido y cualquier cambio reciente antes de desmontar.
Contrasta después la temperatura y carga del material durante una parada con las necesidades de los habitantes y con los cambios recientes. Contrasta el resultado con el funcionamiento normal y con los límites del fabricante.
Intervenir y comprobar la recuperación
Ajusta una variable y evalúa un funcionamiento continuo salvo intervención segura antes de seguir. Conserva una referencia para poder comparar. Restablece el sistema por etapas y confirma que flujo, oxígeno y estanqueidad permanecen estables.
No apagues el filtro para ahorrar energía: una parada prolongada perjudica el biofiltro.